Maquillaje contable y contabilidad creativa
By Administrador | diciembre 3 , 2018 | 01
Generalmente, el maquillaje se usa para embellecer los rostros, pero su uso excesivo puede hacer un rostro horroroso. Lo mismo pasa con la cuentas anuales de las empresas, ya que si se maquillan un poco pueden quedar más hermosas y nadie percatarse de que se lleva maquillaje, pero el exceso puede hacer de las cuentas un esperpento que levante alarmas por todos lados.
Cuenta una leyenda veneciana que la contabilidad tal y como la conocemos, nació el día que un mercader le preguntó a alguien cuánto son dos más dos y este, asegurándose de que nadie le escuchaba, le murmuró al oído: “¿usted cuánto quiere que sea?”.
En breve tiempo veremos desfilar las cuentas de muchas empresas; recordemos que la presentación de las cuentas para su depósito en el Registro Mercantil estará dentro del plazo reglamentario si se presentan dentro del mes siguiente a fecha de celebración de la Junta en la que se aprueban (Art. 365.1 del Reglamento del Registro Mercantil y 279 Ley de sociedades de Capital), siendo el cómputo del mes de fecha a fecha (art. 5º del Código Civil), de manera que si la junta se celebra el 27 de Junio, el último día del plazo es el 27 de Julio).
A la hora de manipular la contabilidad podemos hacerlo de dos formas:
- Legalmente, cambiando algún criterio contable de manera justificada, mediante amortizaciones, provisiones, deterioros o anticipando o difiriendo ingresos y gastos.
- Ilegalmente, realizando operaciones ficticias como ventas, transacciones ilegales entre empresas de un mismo grupo o con algún paraíso fiscal, etc.
Algunas situaciones en las que se altera significativamente la imagen fiel de las cuentas de la empresa pueden venir dadas por alguno, o varios de los siguientes motivos:
- Por presión sobre los directivos que manipulan los resultados para mantenerse en sus cargos.
- Para llegar a cifras de negocio que repercutan en incentivos de los directivos.
- Para realizar la venta de la empresa en mejores condiciones.
- En situaciones de salida a bolsa para hacer más atractiva la empresa a los inversores.
- Cuando se necesitan refinanciar deudas o pedir financiación adicional.
- Para repartir mayores dividendos.
- Para minimizar costes fiscales.
Hay estudios que demuestran que, entre un 30% y un 50% de las empresas del mundo, engordan o adelgazan sus balances a placer dentro del marco legal. Y en Estados Unidos, por citar un caso concreto, la mitad de las compañías cotizadas reformulan sus cuentas por errores contables. Otro dato que aporta un estudio de Ernst & Young de 2015: el 42% de los altos directivos cree que las empresas manipulan su contabilidad.
Entre el 10% y el 15% de las empresas cometen delito contable. Según un estudio de Eaglesham y Rapoport, los engaños principales consisten en la mala valoración de activos y deudas, la incorrecta estimación de los ingresos y las deficiencias en la información sobre riesgos. Así, entre el 40% y el 65% de las empresas incurren en algún tipo de manipulación de sus resultados.
Uno de los problemas que presenta la normativa contable en cualquier país del mundo es que permite un margen muy amplio para la denominada contabilidad creativa. Este tipo de maquillaje se hace para conseguir que las cuentas reflejen lo que interesa a los directivos y administradores. De esta manera no se informa de la realidad y se engaña a los usuarios de las cuentas.
Al contrario que las US GAAP americanas, que comprenden cientos de artículos muy específicos, las IFRS europeas (NIC-NIIF en español), adaptadas íntegramente en la normativa española por medio del PGC de 2007 y el Código de Comercio, así como sus posteriores actualizaciones y las continuas resoluciones del ICAC, son normas de valoración que dejan más campo a la interpretación y que buscan el fondo de la cuestión sobre la forma de la norma. Particularmente prefiero las IFRS porque evitan la literalidad jurista de las americanas, pero también tiene sus riesgos, como a continuación se ve (las GAAP americanas tienen otros).
Entre las principales técnicas de maquillaje contable, destacamos en este resumen el trabajo del catedrático de contabilidad y presidente de la AECA, D. Oriol Amat Salas:
- Aumentar o reducir gastos: provisiones, amortizaciones, reestructuraciones empresariales, planes de pensiones, etc…
- No reconocer los gastos que suponen las stock options.
- Inversiones en inmovilizado consideradas como gasto del ejercicio, o viceversa.
- Contabilizar gastos con cargo a reservas, en lugar de llevarlos a la cuenta de resultados.
- Endeudarse a través de compañías que no se consolidan.
- Cambiar el criterio de reconocimiento o valoración de los stocks.
- Contabilizar las estimaciones haciendo estimaciones optimistas o pesimistas sobre el futuro.
- Generar resultados excepcionales, con la finalidad de mejorar las cuentas o viceversa.
- Reconocimiento anticipado de ingresos o diferimiento del reconocimiento de gastos.
- Ventas ficticias.
- Compensar partidas de activo y de pasivo o de ingresos y gastos.
- Transacciones a precios fuera de mercado, irreales y/o con la finalidad de engañar y con compañías que no se consolidan.
- No aportar información de filiales, con la excusa de que supone información de alto nivel estratégico o similar.
Todo ese tipo de engaños en la información contable (maquillaje contable, contabilidad creativa, etc…), tiene diferentes impactos en las cuentas anuales. No obstante, se podrían aglutinar estos impactos en los siguientes bloques:
Aumentar gastos o reducir ingresos para reducir el beneficio, y por consiguiente, la factura fiscal. Esto también implica reducciones en el patrimonio neto empresarial.
- Reducir gastos o aumentar ingresos, con el fin de incrementar la cifra de beneficio y dar una mejor imagen ante los proveedores financieros (beneficio, solvencia, patrimonio, garantía, etc…).
- Reducir la posibilidad de que otras empresas puedan contrastar la deuda real (reducir la imagen de deuda; la deuda que no figura en la CIRBE es mucho más difícil de comprobar y contrastar).
En general, podemos concluir que, cuando una empresa decide aplicar técnicas de contabilidad creativa, lo hace principalmente por dos razones:
- Pagar menos impuestos al fisco: aumentar gastos, para reducir beneficio y pagar menos impuestos.
- Mejorar su imagen económico-financiera, de cara a la consecución y/o renovación de operaciones con las entidades bancarias: aumentar ingresos, para aumentar beneficio; reducir deuda, etc…